domingo, 27 de diciembre de 2009

Improvisación, tema de nunca acabar en el fútbol colombiano


Las eliminaciones de Colombia de los últimos tres Mundiales de Fútbol, han sido tomadas de manera folclórica por quienes tienen la sartén por el mango en el fútbol. Los tropezones han sido pataletas de días para los directivos, quienes para ‘acallar’ a los críticos y al público, hacen promesas que después son pisoteadas.

Es increíble: La Selección Colombia Mayores comenzará el 2010 sin un técnico en propiedad, pues Eduardo Lara se despidió del equipo elite y continuará su tarea con las Selecciones menores, especialmente en el combinado Sub-20, que afrontará el Mundial de la categoría, que se jugará en los estadios colombianos en el 2011. Hoy Lara está ‘fuera’, pero no nos alegremos mucho, de pronto los jerarcas del fútbol nacional lo vuelven a responsabilizar del equipo tricolor, con un argumento que está bastante trillado, pero que es válido para quienes tienen en sus manos la elección: Que es mejor un estratega de la casa porque conoce a los jugadores y que es imposible apostar por el técnico extranjero, por costos.

El fútbol colombiano ha evolucionado y quemado muchas etapas como para seguir improvisando, dejando todo a la suerte, todo se hace sobre la marcha, no hay un plan a largo plazo que nos haga pensar que se clasificará a la Copa Mundo de Fútbol Brasil 2014. Pese a que serán cinco casillas las que estarán en juego, porque los brasileños llegan directamente por ser los anfitriones, será complicado lograr el objetivo, y más por el crecimiento del fútbol de Ecuador y de Venezuela, que mostraron durante las eliminatorias suramericanas a Sudáfrica que tienen madera, que poseen una cantera de jugadores bien mentalizados y fundamentados para conquistar tiquetes a Brasil.

Pero es que estamos a 4 años del Mundial de Brasil, ese es el cuento. Sí, pero los proyectos sólidos deben fortalecerse con anticipación, se tiene que ir a la fija. Colombia ha quedado al margen de las últimas tres citas mundialistas, por puro descuido… Los directivos han manejado el tema más con el corazón que con la razón y mientras esto persista estaremos derrotados.

La Fedefútbol, que preside Luis Bedoya, ha debido escoger el entrenador para la Selección Colombia antes de que finalizara el 2009. Pero no, están en un proceso político, buscando votos para la asamblea de la Federación, en la que elegirán los nuevos dignatarios para los próximos cuatro años.

A Bedoya, quien es un dirigente serio y de mucha credibilidad, le faltó decisión para decir el reemplazo de Eduardo Lara Lozano es… Se dejó enredar de los directivos de los clubes, ¡y ya no hay tiempo de llorar! Tocará esperar hasta el año venidero, cuando escogerán entre Reinaldo Rueda (triunfador con el fútbol de Honduras), Leonel Álvarez (campeón con el Independiente Medellín) y Diego Edison Umaña (protagonista con América de Cali).

Este es el trío con mejor perfil para que uno de ellos asuma las riendas de la Selección élite. No hay más. Rueda es un profesional de pies a cabeza, Álvarez demostró que es dueño de un estilo diferente al que se juega en Colombia y Umaña tiene todos los conocimientos para poner a marchar el combinado patrio, al cual tienen que llegar los mejores jugadores, no los que los directivos necesitan promocionar para ser vendidos a los clubes internacionales.

Luis Bedoya ha sido respetuoso de las decisiones colectivas, pero cuando se trata de la Selección nacional es necesario aplicar el individualismo… Imponer un entrenador de casta, ajeno a cualquier interés de los dueños de los clubes, no es un pecado, por el contrario, es para admirar.

Ojalá que en el 2010 nos sorprendan con el nombramiento de un entrenador para la Selección que llene todos los requisitos y que garantice resultados, estamos cansados de aquellos técnicos que manejan, para eludir responsabilidades, la frase: vamos haber cómo nos salen las cosas. Quien no se sienta seguro para hacer el revolcón en la Selección Colombia de Fútbol Elite es mejor que no acepte el reto, porque le caerán ‘rayos y centellas’ cuando los resultados no sean los más gratificantes durante el camino que nos llevará a la tierra del ‘Rey Pelé’, de Romario y de Ronaldo.

Por el bien del fútbol colombiano, saquemos de la cabeza la filosófica frase de Francisco Maturana: perder es ganar. Si no son capaces de comprometerse a ganar, que se dediquen a jugar turmequé.


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