martes, 21 de septiembre de 2010

Debate sobre finanzas del fútbol vuelve al Congreso


De un proyecto que se quedó pendiente su acta de conciliación por parte del anterior Congreso, ahora se desprenden uno de origen legislativo y otro gubernamental.

LA SOLUCIÓN a la aguda crisis económica y a nivel de la estructura de los equipos que vive el fútbol colombiano desde hace varios años estaría en que los clubes, hoy organizados como asociaciones y corporaciones sin ánimo de lucro, se conviertan en sociedades anónimas.

Seis iniciativas en este sentido hundidas registra la historia del Congreso; no obstante hace ocho días el representante liberal Simón Gaviria, el Partido Liberal, radicó una con el mismo objetivo en Senado, mientras que al día siguiente hizo lo propio con un proyecto el ministro del Interior, Germán Vargas, en Cámara.

Esta ofensiva legislativa toma fuerza nuevamente en uno de los momentos más críticos en la historia del balompié colombiano, según el panorama que dibuja el presidente Ejecutivo de la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales (Acolfutpro), Carlos González, quien hace pocos días dijo que ocho de los 18 equipos de la primera división deben sueldos a jugadores y empleados. La misma cantidad de clubes de la segunda división no han pagado salarios. Estimativos señalan que las obligaciones de los 18 clubes profesionales que hacen parte de la categoría A rondan los 60 millones de dólares, al tiempo que las demandas de los acreedores y las amenazas de huelga por parte de los jugadores son pan de cada día.

La situación es tan crítica que el nuevo director de Coldeportes, Jairo Clopatofsky, dijo que de ser necesario intervendría este deporte para evitar que los equipos siguieran incumpliendo las obligaciones laborales con los deportistas. Sin embargo, esta posibilidad quedó superada por el momento pues se logró un acuerdo para que Coldeportes, la Dimayor, la Federación Colombiana de Fútbol y representantes de los jugadores conformaran una comisión para plantear soluciones a este deporte en el país.

No es diferente el panorama que pinta en su exposición de motivos el proyecto gubernamental, que concluye que el esquema actual establecido en la ley 181 de 1995 (Ley del Deporte) no ofrece atractivo alguno para la inversión de capitales puesto que la casi totalidad de los clubes profesionales están organizados bajo la forma de asociaciones o corporaciones sin ánimo de lucro, y dicha normativa no permite la transformación de esas entidades en sociedades anónimas, resultando actualmente poco razonable efectuar una inversión en un club.

Las iniciativas

Hay una leve diferencia entre el proyecto presentado por el Gobierno y el del representante Gaviria, lo que podría ser tema de discusión en caso de que estas iniciativas sean acumuladas.

Sin embargo, Gaviria se mostró confiado en que no serán acumuladas y que prontamente su proyecto recibirá el primer debate. El senador Camilo Sánchez, también del Partido Liberal, ya está trabajado en la ponencia, anotó.

Gaviria explicó que “hay una leve diferencia y hasta donde yo entiendo. La Federación Colombiana de Fútbol le va a pedir al Gobierno que lo retire. Es el mismo proyecto, el que trabajó Mauricio Parodi. Nosotros, a petición del representante Parodi, cogimos el proyecto, lo revisamos y estructuramos algunas cosas adicionales. La primera es una exigencia más fuerte en el tema contable y de reportes financieros, le vamos a pasar la competencia a la Superfinanciera en vez de Coldeportes, donde levantamos y eliminamos la restricción del 20 por ciento accionario”.

En este sentido el parágrafo 1º del artículo 1º del proyecto radicado en el Senado por el ministro Vargas, que modifica el artículo 29 de la Ley 181 de 1995, señala que “ninguna persona natural o jurídica podrá poseer más del 20% de los títulos de afiliación o aportes de los clubes deportivos profesionales organizados como corporaciones o asociaciones deportivas sin ánimo de lucro. En caso de que dichos clubes estén constituidos como sociedades anónimas, para efectos de la titularidad de acciones se aplicará la prohibición consagrada en el inciso 3° del artículo 457 del Código de Comercio, o de la norma que lo modifique, sustituya o derogue”.

Al respecto el representante Gaviria dijo que no está de acuerdo porque “primero, el fútbol colombiano es un sector que requiere muchos recursos, por consiguiente restricciones arbitrarias frente a la cantidad de acciones que pueda tener un socio, pues va a quitarle los recursos tan importantes que requiere el fútbol”.

Añadió que lo que se espera es que con la transformación que van a tener los clubes de fútbol en sociedades anónimas y con la vigilancia adicional de la Superintendencia Financiera y la Unidad de Información y Análisis Financiero (Uiaf), del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, “los temores en materia de lavado de activos se vuelvan más pequeños y logremos una profesionalización del fútbol colombiano”.

Sin embargo, aclaró el congresista liberal, en su proyecto se mantiene el mismo concepto de unidad económica, es decir que sin importar el porcentaje accionario del socio de un club, solo cuenta con un voto.

Agregó que al entrar en vigor la medida, “los clubes que lo vienen haciendo bien con el sistema actual se pueden mantener así, pero aquellos clubes que tienen pérdidas, que están exponiendo su patrimonio, que tienen problemas para pagar la nómina, esos clubes van a tener que transformarse en una sociedad anónima. Al hacer eso se les impone un código de buen gobierno en su toma de decisiones, en sus reportes de estados financieros. El corazón del proyecto es imponer al fútbol colombiano un buen código de gobierno”.

Gaviria se preguntó como se explica que en el balompié nacional con frecuencia se anuncien “ventas millonarias de los jugadores de fútbol y al mismo tiempo no hay plata para pagar la nómina”.

La gente del balompié

Con buenos ojos ve el ex presidente de Millonarios, Juan Carlos López, estos proyectos que cursan en el Congreso y que le darían al fútbol un manejo empresarial.

“Me parece que la iniciativa es muy importante para tratar de dotar al fútbol de un mecanismo para su organización, eso no significa que una ley de sociedades anónimas vaya a ser la solución per se para los problemas del fútbol, pero es una herramienta. Seguramente a unos equipos les va a servir más que a otros”.

Sin embargo, en cuanto al contenido de los dos proyectos radicados, López se identificó con el representante Gaviria en cuanto a la inconveniencia de colocar una restricción al porcentaje accionario de los socios del club. “Me parece que no hay necesidad de ponerle limitaciones a la propiedad de los equipos, porque lo que termina sucediendo es que los grupos económicos, tres, cuatro, cinco compañías reparten la propiedad de un solo club, entonces, ¿para qué nos ponemos a legislar en temas que perfectamente pueden ser manejados, digámoslo así? Es mejor que la propiedad sea ilimitada”.


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